Atrapados en la inocencia... Zoológico de Barcelona-2012.
Cuando no solo quieres correr
sino huir, cuando quieres desaparecer y estar en otro lugar distinto, cuando
quieres gritar y llorar despavorido pero el entorno simplemente te deja con el
mínimo de tus sentidos. Así creo que se sentía él cuando me vio, así creo
haberme sentido yo cuando lo fotografié. Estaba ahí tumbado sin ganas de seguir
luchando, derrotado. Sus ojos me miraban
fijamente por segundos y luego miraba a los que tenía al lado, después de un
suspiro solo tuvo energía de extender su brazo.


